Las experiencias sensoriales son una parte importante del aprendizaje de los niños pequeños. ¡A los niños pequeños les encanta explorar materiales y texturas aplastando y estrujando! Este tipo de experiencias de juego sensorial contribuyen al aprendizaje y desarrollo ayudando a los pequeños a desarrollar la motricidad, el pensamiento creativo, la capacidad de resolver problemas, la coordinación y la concentración.
En este artículo, compartimos una lista de divertidas actividades sensoriales para disfrutar con los niños pequeños a tu cargo. Cada una de ellas requiere muy pocos ingredientes, sólo utiliza ingredientes no tóxicos y son fáciles de preparar.
¿Ha explorado la arena lunar en su programa? La arena lunar tiene una textura única que se adhiere para formar figuras, pero luego se transforma de nuevo en arena blanda cuando se desmenuza. Funciona mejor cuando se ofrece a los niños en una gran cubeta sensorial, porque puede ensuciarse. Introduce la arena lunar en tu aula con herramientas como tazas de medir, cucharas, cortadores de galletas y vasos de bebida. Se puede añadir colorante alimentario a la receta para que la arena lunar tenga un color (como en la foto), o se puede dejar su color blanco natural. Esta receta es segura y no contiene gluten, por si los trocitos de arena acaban en la boca de los niños. Haz clic aquí para ver la receta completa de la arena lunar casera.
El slime es actualmente una actividad muy popular en el aprendizaje temprano, ¡y por una buena razón! Su textura pegajosa y blanda lo convierte en una actividad muy divertida para los más pequeños. Con sólo almidón de maíz, gelatina sin azúcar y agua, puedes hacer un slime rápido y sencillo que les encantará a los niños. También puedes probar a incorporar diferentes sabores de gelatina al slime para añadir colores y olores a esta actividad sensorial. Haz clic aquí para ver las instrucciones completas.
Esta pasta de nubes efervescentes es una pasta de juego sensorial y un experimento científico en uno. La receta es similar a la masa de nubes, con una textura esponjosa, seca y que no se pega a las manitas. Cuando se añada vinagre a la masa, los niños podrán observar una reacción química mientras la masa efervesce. La receta es segura para los niños pequeños, que podrían intentar llevarse la mezcla a la boca (aunque el sabor a vinagre no sería demasiado apetitoso). Haz clic aquí para ver la receta y las instrucciones.
¿Sabías que el jugo de una lata de garbanzos se llama Aquafaba? ¿O que es un ingrediente estupendo para hacer una espuma segura para los niños? Mezclando aquafaba, crémor tártaro y colorante alimentario, conseguirás disfrutar de una divertida experiencia sensorial espumosa en la que a los niños pequeños les encantará hundir los dedos. Pulsa aquí para ver la receta completa.
¿Tiene niños en su clase que están deseando meterse tierra o arena en la boca? Puede que disfruten con esta actividad de barro de chocolate sin sabor que utiliza dos ingredientes alimentarios: ¡glaseado de chocolate y harina! Esta actividad de barro puede hacerse suave o desmenuzable. También puedes añadir flores de juguete para una divertida actividad de juego de simulación de jardinería. Haz clic aquí para ver la receta y las instrucciones.
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