Una de las grandes ventajas del verano es la gran variedad de productos frescos y nutritivos de temporada. Desde jugosas fresas a coloridos melones, ¡hay tantas frutas y verduras divertidas para disfrutar con los pequeños a tu cargo! Además, invitar a los niños a participar en el proceso de cocinado es una forma estupenda de favorecer el desarrollo precoz y entusiasmar a los pequeños con la idea de comer sano.
Participar en el proceso de cocinar es bueno para la salud, el desarrollo y el bienestar general de los niños. En Un artículo para la Asociación Nacional de Head Start, la pediatra Dra. Nimali Fernando describe tres ventajas clave de cocinar con los niños pequeños:
Cuando los niños participan en la cocina, ayudan con tareas como medir, verter y mezclar los ingredientes. Realizar estas tareas y preparar una receta con éxito les ayuda a desarrollar nuevas habilidades y a ganar confianza en sí mismos.
La cocina está llena de oportunidades para aprender, y cocinar anima a los niños a practicar sus habilidades científicas, matemáticas, lingüísticas y motoras, ¡todo en una sola actividad! Mientras cocináis juntos, invita a los niños a que te ayuden a medir y contar los ingredientes mientras les explicas algunos de los principios científicos que hay detrás de cómo cambian los alimentos al cocinarlos. Pedirles a los niños que te ayuden a cortar, coger con la cuchara y verter les da la oportunidad de desarrollar sus habilidades motoras finas.
Cuando los peques participan en la preparación de comida sana, fresca y nutritiva, es más probable que les apetezca probarlo. Cocinar juntos despierta la curiosidad de los niños por todo tipo de alimentos y hace que las comidas sean más divertidas.
imagen y receta de
Raising Veggie Lovers
Julio y agosto son la temporada alta de los melones, ¡lo que hace que esta receta de pizza de sandía sea un capricho perfecto para disfrutar durante el verano!
Sólo necesitarás una sandía grande, nata montada o Cool Whip, miel (omitir si se sirve a bebés) y trocitos de fruta. Una de las mejores cosas de esta receta es que la «pizza» puede cubrirse con cualquier fruta que tengas disponible, como bayas, kiwis, uvas en rodajas, cerezas, plátanos, ¡y mucho más!
Empieza cortando un trozo grande y redondo de la parte más ancha de la sandía. Pon el trozo redondo de sandía en un plato o en cualquier superficie plana, y córtalo a lo ancho para dividir la sandía en porciones triangulares (como si cortaras una pizza o un pastel). Después, invita a los niños a que te ayuden a untar la nata montada en sus porciones y, a continuación, que pongan sus frutas favoritas encima de la nata montada.
imagen y receta de
YummyToddler Food
Esta sencilla receta de batido solo lleva tres ingredientes: leche (o kéfir), mango cortado en dados y congelado, y aguacates, que están en temporada durante el mes de julio.
Los más pequeños pueden ayudar a preparar los batidos midiendo la leche, sacando la pulpa del aguacate de la cáscara y echando todos los ingredientes en la batidora. ¡Lo único que tienes que hacer es batir los ingredientes hasta que no queden grumos, servir los batidos en vasos e invitar a los niños a disfrutar de una bebida refrescante, perfecta para refrescarse en un caluroso día de verano!
imagen y receta de Healthy Little Foodies
El verano es la temporada de las bayas, ¡lo que significa que las frambuesas están especialmente frescas en esta época del año! Esta receta de galletas, sana y apta para niños, no lleva azúcar añadido y solo utiliza unos pocos ingredientes saludables, lo que la convierte en un tentempié de verano perfecto para los más pequeños. Solo necesitas: pasas, plátanos, copos de avena, canela y (¡por supuesto!) frambuesas.
Empieza remojando las pasas en agua caliente durante 10-15 minutos para que se ablanden (este paso debe hacerlo un adulto). A continuación, machaca los plátanos hasta que queden como un puré. Este paso es especialmente divertido para los más pequeños: ¡invítalos a usar una cuchara de madera para machacar los plátanos en un bol grande, o mételos en una bolsa de plástico para que los niños puedan usar las manos y apretar la bolsa! Una vez machacados los plátanos, mezcla el puré de plátano con la avena y la canela. A continuación, añade las frambuesas y remueve hasta que se hayan deshecho y se hayan incorporado a la mezcla. Por último, escurre las pasas y añádelas también a la mezcla.
Una vez que hayas mezclado todos los ingredientes, haz bolitas con la masa, colócalas en una bandeja de horno y hornéalas durante unos 15 minutos a 350℉. ¡Asegúrate de dejar que las galletas se enfríen unos minutos antes de servir estas deliciosas golosinas de frambuesa!