El otoño trae consigo un aire fresco, hojas de colores vivos y un montón de deliciosas frutas y verduras de temporada, desde manzanas y calabazas hasta zanahorias y peras. Celebra esta estación con los niños a tu cargo utilizando estos alimentos nutritivos en recetas que podáis preparar juntos. En este artículo encontrarás una lista de alimentos otoñales, así como algunas recetas saludables y fáciles de preparar.
Cocinar con niños pequeños es una actividad divertida y entretenida que puede ayudar a los más pequeños a adquirir importantes habilidades de aprendizaje básicas…
Usar ingredientes frescos y saludables al cocinar con los niños es una forma divertida de presentarles nuevas frutas y verduras. Mientras cocinamos con los más pequeños, podemos animarles a explorar los colores vivos, oler los aromas frescos y probar los sabores únicos de los productos. A través de estas experiencias, los niños pequeños se interesan por probar nuevos alimentos, ¡lo que les hace ilusionarse con la alimentación saludable!
Según el Departamento de Agricultura de EE. UU., las siguientes frutas y verduras están en temporada durante los meses de otoño:
¡Esta sencilla receta de tarta de calabaza sin hornear en vasitos es rapidísima y muy fácil de hacer! Como cada porción se prepara en su propio recipiente, la receta es ideal para trabajar con grupos grandes de niños. Solo necesitas unos pocos ingredientes: pudín de vainilla, galletas Graham, relleno para tarta de calabaza, nata montada y canela. También necesitarás vasos de plástico transparentes, bolsitas Ziploc y cucharas para cada niño.
Empieza dándoles a cada niño 2 galletas Graham en una bolsa de plástico con cierre hermético. A continuación, invítales a desmenuzar las galletas Graham dentro de la bolsa (para este paso, los niños pueden usar cucharas, rodillos de amasar o incluso simplemente las manos). Después, que cada niño ponga las migas de galletas Graham trituradas en el fondo de su vaso transparente. Por último, anima a los niños a usar sus cucharas para ir colocando los ingredientes de la tarta en capas: primero, echa el pudín de vainilla encima de las galletas Graham; después, añade un par de cucharadas de relleno de tarta de calabaza; y, por último, pon una bola de nata montada encima. El último paso es espolvorear un poco de canela por encima de tus vasitos de tarta.
Un batido siempre es una forma estupenda de introducir la cocina en el plan de estudios de tu clase. El color verde intenso de este batido tan saludable viene de las espinacas de temporada. Solo vas a necesitar unos pocos ingredientes: un plátano, leche, zumo de naranja, piña congelada y espinacas congeladas.
Para empezar, invita a los niños a que te ayuden a medir los ingredientes y a echarlos en la batidora. A continuación, bate todo junto y, después, ¡sirve los batidos en vasos pequeños para que todos los disfruten!
Estos muffins llevan unos cuantos ingredientes más, pero la combinación de avena y yogur griego, junto con manzanas y zanahorias de temporada, da como resultado un tentempié rico y nutritivo para los más pequeños. Vas a necesitar lo siguiente: harina integral y harina normal, copos de avena, levadura en polvo, bicarbonato sódico, canela molida, una manzana roja, zanahorias pequeñas, yogur griego, leche, un huevo, miel (o sirope de arce) y vainilla. Encontrarás las cantidades de los ingredientes aquí.
Empieza calentando el horno a 350° F y preparando los ingredientes. Invita a los niños a que te ayuden a medir cada ingrediente para que todo esté listo para mezclarlo. En un bol grande, mezcla las harinas, la avena, la levadura en polvo, el bicarbonato y la canela. Una vez mezclado todo, añade la manzana y la zanahoria ralladas y vuelve a mezclar.
En un bol aparte, pon el yogur griego, la leche, el huevo, la miel y la vainilla, y mézclalo todo bien. Añade estos ingredientes al bol grande con los ingredientes secos y remuévelos hasta que se mezclen bien. Invita a los niños a que te ayuden a verter la mezcla en los moldes para magdalenas forrados con papel y, a continuación, hornéalos durante 20-22 minutos. Una vez que las magdalenas se hayan enfriado, ¡los peques podrán hincarle el diente y disfrutar de la receta que han ayudado a preparar!