Durante los primeros años de vida, ¡el cuerpo de los niños se fortalece cada día! A medida que se desarrollan, los bebés empiezan a activar sus músculos y a descubrir nuevas formas de mover el cuerpo. Estos primeros movimientos son fundamentales para el desarrollo de la motricidad gruesa, que utiliza los músculos grandes para hitos importantes como darse la vuelta, gatear y caminar.
En este artículo exploramos el desarrollo de la motricidad gruesa en la infancia y la niñez, incluyendo algunas formas en que los cuidadores pueden apoyar a los pequeños a su cargo mientras crecen fuertes y sanos a través del movimiento.
Las habilidades motrices gruesas implican los movimientos realizados con los músculos grandes, como los de las piernas, los brazos y el torso, según un artículo y un diagrama ilustrado publicados por la Clínica Cleveland: «Grueso, en este caso, significa ‘grande’ y motor significa ‘movimiento’. Caminar y agitar los brazos son ejemplos de movimientos gruesos».
Otros movimientos de motricidad gruesa son gatear, ponerse de pie, saltar e inclinarse. Estas habilidades apoyan funciones importantes relacionadas con el movimiento, como el equilibrio y la coordinación. Como el movimiento forma parte de la vida cotidiana, es importante que los niños aprendan y practiquen estas habilidades a medida que crecen. Queremos que los pequeños a nuestro cuidado crezcan fuertes y sanos, y apoyar el desarrollo temprano de la motricidad gruesa ayuda a crear una base sólida para ellos a medida que crecen.
El desarrollo de la motricidad gruesa comienza en la infancia, formando una base para el desarrollo motor posterior a lo largo de la niñez. A continuación encontrarás algunos de los hitos clave del desarrollo motor grueso que puedes observar en bebés y niños pequeños, según la
Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
.
En los primeros meses de vida, los niños ya están asimilando el mundo que les rodea. Empiezan a percibir su capacidad para moverse y controlar su cuerpo, y empiezan a experimentar utilizando el movimiento para explorar su entorno.
A medida que empiezan a fortalecerse, los bebés empiezan a probar nuevos tipos de movimientos con su cuerpo.
Después de su primer cumpleaños, los bebés se vuelven más móviles, a medida que su cuerpo gana fuerza y ellos adquieren más confianza en su capacidad para moverse de forma independiente.
A medida que los niños se acercan a su segundo cumpleaños, ¡se ponen en marcha! Los niños pequeños se vuelven más rápidos y hábiles a la hora de mover el cuerpo de distintas formas para explorar su entorno.
Como profesionales del aprendizaje temprano, hay muchas cosas que podemos hacer para ayudar a los pequeños que están a nuestro cuidado a desarrollar la motricidad gruesa. A continuación te ofrecemos algunas sugerencias sencillas.